Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

PARAGUAY BAJO EL SIGNO DE LA LIBERACIÓN

Leonardo Boff

No sé si se puede hablar del Paraguay sin antes pedir, humildemente,
disculpas por el etnocidio que las tropas de la Triple Alianza
(Brasil, Argentina, Uruguay) perpetraron durante los cinco años de
guerra. Hubo un brutal genocidio en el que perecieron en batalla o
2008042110541414_375.jpgpasados al filo de la espada más del 90% de los hombres adultos, entre
ellos muchos niños. Es una deuda ética que todavía tenemos que
reparar.

En todo caso, importa mirar hacia delante. Después de 60 años de
dominio del Partido Colorado, finalmente irrumpió una figura de alta
calidad ética y política, en la persona de Fernando Lugo. Fue
sacerdote de la Congregación del Verbo Divino y obispo de San Pedro,
una diócesis con muchos pobres.

Tiene un excelente currículo académico, estudió ciencias de la
religión y sociología con especialización en doctrina social de la
Iglesia en la Universidad Gregoriana de Roma. Fue profesor de teología
y miembro del selecto grupo de asesores del Consejo Episcopal
Latinoamericano.

Lo que marcó su vida fueron los cinco años que trabajó en Ecuador con
comunidades indígenas bajo la inspiración del obispo de Riobamba,
Leonidas Proaño, famoso por su pastoral indigenista de cuño claramente
liberador, pues se proponía gestar una Iglesia de rostro indígena en
su forma de rezar, de pensar y de vivir la fe. De regreso a Paraguay,
y nombrado obispo, se insertó profundamente en los medios pobres y en
la cultura guaraní (habla con fluidez el guaraní).

Esta práctica pastoral le hizo entender el acierto de las intuiciones
y del método de la Teología de Liberación que había aprendido con el
obispo Proaño: partir del universo de los pobres, darles vez y voz,
asumir sus causas, participar de sus dificultades y alegrías,
colaborando para que sean sujetos de su liberación, constructores de
otro tipo de sociedad y de otro modelo de Iglesia, fundado en redes de
comunidades de base.
fernando_lugo_acto02.jpg
Insertado en los medios populares, sintió en la piel la urgencia de
cambios políticos para su país. No habiendo líderes significativos
capaces de romper la «dictadura» del Partido Colorado y de combatir la
corrupción instalada en todas las instancias del poder, entendió que
él podría prestar ese servicio a su pueblo. «Liturgia», en el sentido
antiguo de la Iglesia, más que un conjunto de ritos y celebraciones
era entendida como servicio al pueblo en el sentido del bien común.
Esa «liturgia» fue asumida por el obispo Lugo.

Coordinó la formación de la «Alianza Patriótica para el cambio»,
apoyada por el Partido Radical Auténtico y por un abanico de partidos
más pequeños que lo llevaron a la presidencia del país.

Inicialmente el Vaticano se opuso a su decisión, llegando hasta
suspenderlo «a divinis» (prohibición de ejercer el ministerio), pero
una vez elegido triunfó la sensatez y aceptó su pedido de volver al
estado laico.

La expresión canónica «reducción al estado laico» es una expresión
desafortunada por el simple hecho de que ese es el estado de Jesús,
como dice la epístola a los Hebreos, pues es sabido que Jesús no es de
la tribu de Leví, de sacerdotes, sino de la de David, que es de
laicos, reyes y poetas.

Por lo tanto, fue promovido al estado laico, al de Jesús. Quiere
ejercer el poder dando centralidad a los pobres y al pueblo guaraní.
Ha dejado claro que no quiere hacer de la política su destino de vida
sino solamente un paso de servicio.

Es un hombre que sabe escuchar y abrazar lo que viene de abajo, fruto
de la experiencia de muchas generaciones.

Es un honor para la Iglesia y para la propia Teología de la Liberación
ofrecer un cuadro de esta densidad política y ética para servir a un
pueblo que tanto ha sufrido históricamente y que merece un destino
mejor, integrado en las nuevas democracias del Continente.

Tags:
MeneameMeneame | del.icio.us

No hay Comentarios »

TrackBack URI

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>